PROCESO Digital República Dominicana: Fraude Académico Fraude Académico ================================================================================ Dany Alcántara on 3:34pm - 09 Marzo, 2010 La sociedad no debe sorprenderse por las informaciones de que muchos estudiantes, a todos los niveles, incluidos profesionales que realizan postgrado, están incurriendo en el plagio académico. Esa práctica, muy lamentable, deprimente y anti ética, era una situación que se veía venir, y no faltaron quienes lo advertimos desde hace tiempo. El hecho es que la llegada del Internet, como fuente extraordinaria de información, fue quitando el hábito de hacer investigaciones de campo en todos los niveles de la educación. Es decir, para los estudiantes universitarios, de postgrado, de media y de primaria, es más fácil copiar trabajo de la computadora sobre temas pautados por los profesores que fajarse a investigar en instituciones, en bibliotecas, en otras instancias y así sucesivamente. El asunto ha llegado lejos, tan lejos, que hay negocios establecidos dedicados a realizar plagios para aplicarlos a tesis, monográficos y a otras tareas educativas y por los que cobran miles de pesos por hacerlos. Se ha revelado en ese sentido que algunas universidades han suspendido a estudiantes por esa causa, mientras profesores han tenido que devolver trabajos porque el fraude es muy descarado. Vista la situación se impone que los catedráticos modifiquen su sistema de trabajo a fin de que sean mas guías de sus estudiantes. Y lógicamente, lo mismo deben hacer los profesores de educación primaria y media. Es necesario que autoridades académicas, catedráticos, profesores y padres de familia asuman un papel mas protagónico en la conducción de los estudios de los alumnos para que estos tengan una orientación y una asesoría adecuada. De todas maneras, no nos quedemos en la denuncia, la crítica y el lamento del problema, sino que lo enfrentemos y solucionemos con medidas puntuales. El asunto es retomar el camino de la responsabilidad investigativa, recuperar ritmos de trabajos que descuidamos y así evitar que nos caiga el calificativo de que vivimos la era del plagio académico y de que producimos profesionales falsificados. No merecemos proyectar esa imagen porque en el pasado y en el presente tenemos profesionales y técnicos muy bien formados y altamente capacitados y calificados.